miércoles 8 de julio de 2009
Impresiones varias. Valle de los Caídos.
He de confesar que nunca había estado hasta que el pasado martes hice una excursioncita a El Escorial para dar una vuelta por el pueblo y para, de paso, conocer el dichoso monumento que tantos ríos de tinta (y de lo que no es tinta) ha traído.
Me parece un monumento impresionante, no por su arquitectura (que también), sino por cómo se consiguieron hacer realidad los delirios de grandeza de Franco. No fue una obra ideada por un arquitecto, no puede tener valor arquitectónico.
Comento que puede tener cierto valor arquitectónico por la grandeza y porque no se quedó solo en una idea, sino que fue pasada de la mente a la piedra.
Aún así el monumento me parece un despropósito de principio a fin, el hecho de ser tan sumamente inmenso hace que se pueda ver desde casi todo el valle, incluso desde la A-6 es visible con muchísima facilidad. Como si quisiera presidirnos a todos aún muerto.
Si al hecho de servir de mausoleo de quien sirve (Franco y Jose Antonio) le sumamos el que fue construido por presos republicanos, tenemos una aberración en toda regla.
Me dan lo mismo los comentarios de los “instruidos en la materia” que afirman que los presos llegaron cuando el trabajo gordo estaba hecho, que cuando usaron explosivos lo hicieron manos expertas, que las medidas de seguridad eran las mejores de la época y que los médicos y enfermeras eran poco menos que figurantes ya que como he dicho, las medidas de seguridad eran excepcionales.
Estos expertos en la materia aseguran que tan solo hubo 14 fallecidos durante lo que duraron las obras y que los heridos más graves eran trasladados a los hospitales de la zona (supongo que a estos no los contabilizaron).
Aunque supongo que son los mismos que aseguran que el monumento se hizo para la paz y la concordia de los dos bandos y no para el que todos sabemos que era el fin: un mausoleo faraónico para el dictador y para el “amigote”.
Personalmente, como ya supondréis, me parece un monumento que debería, si no desaparecer, si que debería reconvertirse, debería dejar de acoger a Franco y a Jose Antonio y convertirse en un verdadero lugar de reencuentro y concordia donde los cuatro Fascistas de turno no se crean con potestad para pasearse y hacer sus ritos.
Comprendo a quienes piden que sea derruido, pero creo que deberían mirarlo por el lado contrario al que lo ven: ese monumento fue construido con la vida de muchos Republicanos, presos por defender unas ideas.
Hablando de los presos, me hacen gracia los que dicen que allí los presos iban contentos y felices, como quien va a pasar un día al campo. Y es que allí gozaban de más libertades, no tenían que dormir en una celda, recibían una paga y podían tener visitas de los familiares. Claro, cualquier sitio mejor que los pudrideros en que se convirtieron las cárceles. Mejor enfrentarse a la cárcel allí que entre cuatro paredes.
Podría escribir largo y tendido sobre mis impresiones, sobre la historia (por todos conocida, supongo), pero tampoco es plan de hacer una entrada que kilómetros o una serie de entradas tratando de lo mismo.
Eso si, no me resisto a hacer un último apunte: pagar 5 euros por entrar allí me parece un robo por parte de Patrimonio Nacional y más cuando la base de la cruz se encuentra cerrada por obras.
Sinceramente, yo dejaría que la gente entrase si no libremente si que pagando una cantidad mínima para mantenimiento.
Nota: me hubiera gustado colgar una imagen, pero en el PC en el que estoy me es imposible.
martes 30 de junio de 2009
Yo, mi PC y mi tele...
Lo cierto es que a mi como si nos quedamos como estamos (que no es poco) porque los teléfonos ya nos hacen hasta la comida, los televisores nos planchan la ropa y la lavadora ni pensar lo que es capaz de hacer.
Pero volvamos al asunto: tanta tecnología no puede ser buena porque si no que venga alguien a explicarme como es posible que me compro un televisor Samsung y cuando quiero echar un ojo al contenido del CD que viene con la tele resulta que el PC se estropea. Que venga Dios y lo vea.
Y todo por instalar una mierda de programa que lo que hace es que puedas ver los contenidos del PC desde la tele, una gilipollez como un piano de cola, vamos.
Pues al desinstalarlo (no iba a tener esa tontez en mi PC...) aquello petó y a tomar viento...ni iniciar windows ni leer el CD de instalación de Windows (si, pensaba formatear y todo...).
Menos mal que a grandes males grandes remedios y decidí dejar en paz al PC y al día siguiente...¡tachán! inicio windows con la última configuración buena conocida y todo funciona chachi.
Entonces yo me pregunto... para qué quiero tanto caharrito si pongo una cosa y se estropea otra...¡¡¡con lo bien que estaba con la tele macarrónica de antes!!!
Y si, también he tenido problemas con el Digital+, solo falta que se me estropee la batidora, cagonlalesche!
Lo siento, se que podría currarme más las entradas, pero el calor y las prisas no me permiten hacer mucho más...
lunes 22 de junio de 2009
Yo solo quiero encenderla.

Yo solo quiero encenderla, cambiar de canal y asquearme un poco más según ojeo la programación. Yo solo quiero poner una peli en el DVD y pasar un rato, solo quiero poder ver el Digital y pasar la noche viendo series entretenidas.
Pero parece ser que no puedo, que tengo que comprarme un cacharro con mil cosas que jamás sabré para que sirven y que no usaré ni queriendo.
Parece ser que para ver la tele de aquí a un futuro muy cercano tenemos que comprar un sintonizador o cambiar de televisor aunque funcione a las mil maravillas o aunque la programación de los canales de la TDT nos la traigan al pairo porque otra cosa no, pero a malos no los gana nadie.
Y en esas me encuentro, en buscar y comprar un televisor de esos de pantalla plana con TDT y mil chorradinas que ni me van ni me vienen pero que repercuten en lo que si que me importa: el precio.
Entre "full HD", "frecuencias de 100 Hz", "HDMI", "HD ready", "contrastes" y demás siglas que aparecen en el catálogo no se si me compraré una tele o un transbordador espacial. Porque si no no veo la tele.
Pero no es solo eso, ya que estamos, ¿por qué no comprar un DVD? Pues ale, a por el DVD con disco duro, con "full HD" y con lavadora y secadora incorporada, que solo le falta pasarme las palomitas cuando yo se lo diga.
Menos mal que aún soy joven y que tengo tiempo para aclararme con tanta sigla y concepto raro, pero no me quiero imaginar a unos abuelos comprando una tele en los tiempos que corren...
En fin, menos mal que yo de la tele paso y que solo la pongo cuando quiero ver alguna serie o peli, que si me gustase la caja tonta no se que sería de mi...aun así me pregunto...¿es necesaria tanta cosa para entretenerse un rato?
jueves 18 de junio de 2009
Resumen y vuelta.
Mis ocupaciones han sido varias, pero después de unos días de desintoxicación en Asturias tengo energías renovadas (aunque mermadas por el calor) para volver a dar la lata aquí. Y no me faltan temas.
Tengo opiniones sobre las Elecciones Europeas (o sobre todo lo que se está hablando en relación con ellas), sobre los jóvenes y los menos jóvenes (ya sabéis que tengo una particular cruzada contra la mala educación), sobre las dificultades para comprar un televisor...vamos, que en estos días, como podéis ver, no me he quedado quieta.
De momento un aperitivo:
En Coslada el PSOE ganamos las Europeas. Toma castaña. Pero a nivel nacional las perdimos. Ni bueno pero casi ni es mejor de lo que pensábamos. Perdimos y punto.
¿Quién tiene la culpa? Eso nos gustaría saber, pero desde luego que la culpa no la tiene la baja participación ni Rosa Díez ni Naranjito, la culpa la tenemos quienes participamos activamente en la campaña, quienes idearon las estrategias y quienes se presentaron como líderes. O por lo menos eso creo yo.
De todas formas es un tema que puede dar para horas y horas de debates, a mi, aunque sea poco, me dará para una entrada en el blog...
martes 2 de junio de 2009
Este domingo...

Como digo, hablemos de las Elecciones, de estas en las que la participación es muy baja, de estas que por mucho que los Partidos Políticos intenten hacernos ver la realidad poca gente comprende.
El domingo irán a votar los cuatro pelagatos de siempre, los que creen que se puede hacer algo o los que quieren dar entre las orejas al Gobierno. Vale, también acudirán los que quieren dar en los morros al PP, pero estos, como siempre, son más perezosos.
Sinceramente, no quiero pediros el voto para ningún partido. Estoy cansada de hacerlo y de que los pocos que comentáis este blog siempre tengáis razones de peso para no votar al PSOE (los que no comentan supongo que serán los convencidos, así que para qué convencer al convencido).
Lo único que quiero es que ese día votéis, al PSOE, al PP o al PALUVI, me da lo mismo. Lo que quiero es que ese día salgáis de casa (los de Coslada con la resaca a cuestas) y que metáis el sobre en la urna. Quiero que votéis por protestar contra el orden establecido, porque es vuestra primera vez o porque vais con los colegas de cañas y ya de paso pasáis por el cole.
Solo votando se cambian las cosas, aunque para la desgracia de todos, hay tantas cosas que modificar (no solo en la Ley Electoral) que pasarán mil años y aún no habremos hecho más que empezar.
Pero evidentemente, primero hay que empezar y si con vuestro voto (blanco, nulo o en color) podéis hacer algo, adelante.
No es que podáis, es que seguro que de los partidos que se presentan hay por lo menos uno que os “cae simpático” por una o dos propuestas que consideréis razonables.
Votad. No os pido más. Sabéis que nunca pido las cosas y que prefiero dejar que cada uno haga lo que le salga de dentro, pero esta vez me permito el lujo de hacerlo.
Nos vemos el domingo.
viernes 29 de mayo de 2009
La (falta de) educación de hoy día.

Cuando yo era pequeña y algún mayor nos llamaba la atención nos faltaba tiempo para irnos corriendo donde estaban nuestras madres y no separarnos de su lado hasta pasado un buen rato.
Realmente no dábamos tiempo a que ninguna persona nos reprendiera por nuestros comportamientos porque nuestras madres, abuelas o familiares varios estaban al tanto de lo que hacíamos y no dudaban en llamarnos la atención.
Si pisábamos el césped nos decían que no estaba bien, que eso cuesta mucho mantenerlo y que eso no se pisa. Punto. No necesitábamos horas de razonamientos para dejar de hacerlo.
Si jugábamos con el agua y la malgastábamos, enseguida nos decían que hay escasez, que hay que valorar el agua y que está bien que la bebamos o que nos refresquemos, pero que no la usáramos como si fuese algo sin valor.
Y así con todo.
Pero ahora no, ahora los niños necesitan que los mayores les razonen por qué no se hacen las cosas, ahora los niños no necesitan bajar con mayores a la calle y campan a sus anchas, jugando en cualquier parte y con cualquier cosa, sin conocimiento alguno de lo que cuesta o de lo que está bien y de lo que está mal.
Realmente no creo que sean los niños los que necesitan que los mayores les razonen las cosas, sino que son los padres los que han optado por tratarlos como si fueran personas mayores, deciden hablarles como si pudieran comprender lo mismo que ellos y lo que es peor, les dejan la misma libertad que la que tendrán cuando cumplan 18 años.
Está bien que no se enseñe a golpes, no hace falta llegar a esos extremos. Los niños son niños y tienen que hacer trastadas, pero los padres deben hacer de padres y controlar y educar a los hijos, porque si no, ¿para qué se tienen?
Como digo, estoy totalmente en contra del azote para educar. A mi no me educaron así, pero tampoco me educaron con razonamientos y discursos. Hay cosas que se enseñan con un no. Serio, que imponga.
Dentro de unos años les explicaréis a vuestros hijos por qué los dueños de los perros pisan el césped y ellos no (si es que por aquel entonces ya hay una respuesta), pero hasta entonces, creo que los padres deben ser conscientes de que un niño no es un adulto y que educar no es dar cachetes ni hablar como se habla con una persona de nuestra misma edad.
El respeto se inculca desde pequeños y se inculca sobre todo predicando con el ejemplo, algo tan poco usado hoy día…
Creo que me hago mayor...
lunes 25 de mayo de 2009
Símbolos que caen.
Que el tiempo pasa es algo innegable y queramos o no hay partes físicas de nuestro pasado que más tarde o más temprano desaparecen para siempre, aunque el recuerdo siempre quede, ya sea bueno o malo.
Y eso nos pasó a muchos este fin de semana, en la mítica sala Paladium de Coslada se celebró la última fiesta porque lo derribarán para construir viviendas.
La sala ha estado abierta desde hace cerca de veinte años y por ella hemos pasado con mayor o menor frecuencia casi todos los jóvenes (y no tan jóvenes) de Coslada y alrededores, sin contar los grupos de amigos que se desplazaban fin de semana si y fin de semana también desde toda
Como digo, este fin de semana celebró la última fiesta y yo no veo el día en que las máquinas ocupen el lugar que casi todos ocupamos en la sala. No veo el día en que lo derriben para siempre.
Sinceramente, nunca me gustó Paladium, el ambiente y quienes se movían por allí.
Solo fui una vez por tener la “experiencia”, hace ocho o nueve años y no volví teniéndolo relativamente cerca de casa y siendo una opción “apetecible” para muchos de mis amigos.
En Paladium se han vivido muchas cosas: polvos furtivos en el cine, baños en la piscina que un día cerraron, ligoteos en los pasillos, bailes en la pista, colocones y borracheras, primeras y últimas citas, rodajes de películas… es posible que todo ello pase a la historia, pero prefiero viviendas a una sala enorme donde pocas veces había algo bueno.
Que me perdonen los fanáticos y los frecuentes, los que creen que el mejor lugar para una discoteca de esa magnitud es el centro de una ciudad, los que han vivido cosas maravillosas allí, pero a mi me parece que como mejor estará será reducida a escombros.
Además, era hortera a más no poder, no se de quien fue la idea de diseñarla como si fuera El Partenón. Hay que tener mal gusto, oiga.

